Cuando parecía que República Checa se encaminaba hacia una victoria fundamental en el Grupo A del Mundial 2026, apareció Teboho Mokoena para cambiar la historia.
El mediocampista sudafricano convirtió un penalti a siete minutos del final y selló el empate 1-1 en Atlanta, un resultado que mantiene con vida a su selección en la lucha por la clasificación.
El encuentro había comenzado de manera favorable para los europeos. Apenas a los seis minutos, Michal Sadilek aprovechó una de las primeras oportunidades del partido para adelantar a República Checa y darle tranquilidad a su equipo.
Chequia dejó escapar tres puntos para clasificar a la siguiente ronda
A partir de ese momento, los checos intentaron controlar el juego y sostener la ventaja, mientras Sudáfrica buscaba espacios para reaccionar. Aunque el conjunto africano tuvo dificultades para generar ocasiones claras durante varios pasajes del compromiso, nunca dejó de insistir en busca de la igualdad.
La recompensa llegó en el tramo decisivo del partido. A los 83 minutos, el árbitro señaló una pena máxima a favor de Sudáfrica y la responsabilidad cayó sobre los hombros de Mokoena. El volante no falló desde los once metros y venció al guardameta rival para establecer el 1-1 definitivo.
Mokoena rescata a Sudáfrica con un penal y mantiene viva la ilusión mundialista
El gol fue celebrado con euforia por los jugadores y aficionados sudafricanos, conscientes de que ese tanto podría resultar determinante en sus aspiraciones de avanzar a la siguiente ronda.
Gracias a la anotación de Mokoena, Sudáfrica sumó su primer punto en el torneo tras haber caído en el debut frente a México. República Checa, por su parte, también alcanzó una unidad luego de perder en la primera jornada ante Corea del Sur.
Con una fecha todavía por disputarse, el Grupo A sigue completamente abierto. Y aunque Sudáfrica continúa en el último lugar de la clasificación, el penal convertido por Mokoena le permitió seguir soñando con una clasificación que parecía alejarse a pocos minutos del final.