La selección de Noruega vive los días previos a su esperado regreso a una Copa del Mundo con una mezcla de ilusión, tranquilidad y una creciente atención mediática.
Después de 26 años de ausencia, el combinado escandinavo se prepara para debutar el próximo 16 de junio en Boston frente a Irak, en el Grupo I del Mundial 2026, zona que también integran Senegal y Francia.
Gran parte de los reflectores apuntan hacia Erling Haaland, quien disputará por primera vez una Copa del Mundo y llega como la máxima referencia ofensiva de una generación que busca devolver a Noruega al protagonismo internacional.
A días de debutar en el Mundial, Haaland apareció donde nadie lo esperaba
Mientras se acerca el estreno mundialista, Haaland y varios de sus compañeros aprovecharon una jornada libre para asistir al quinto partido de la final de la Stanley Cup, la serie que define al campeón de la NHL. El delantero del Manchester City estuvo presente en el Lenovo Center de Raleigh, Carolina del Norte, donde siguió las acciones del encuentro junto a otros integrantes de la delegación noruega.
La presencia del goleador no pasó desapercibida. Cuando su imagen apareció en las pantallas gigantes del escenario deportivo, los aficionados reaccionaron con entusiasmo y le dedicaron una ovación. Haaland respondió con una sonrisa, saludó al público y agitó una toalla de los Carolina Hurricanes, provocando aplausos y convirtiéndose en uno de los protagonistas de la noche, incluso lejos de una cancha de fútbol.
La visita al partido de hockey reflejó el ambiente relajado que se vive en la concentración noruega, instalada en Greensboro durante la fase previa al torneo. Sin embargo, la atención sigue puesta en el desafío deportivo que se avecina.
Noruega llega al Mundial rodeada de expectativa no solo por el talento de Haaland, sino también por el impacto mediático que ha generado el equipo en las últimas semanas. Las llamativas sesiones fotográficas de la selección, desde imágenes inspiradas en los vikingos hasta retratos con las camisetas de los primeros clubes de cada jugador, han dado la vuelta al mundo.
Ahora, el objetivo será trasladar toda esa atención al terreno de juego y comenzar con buen pie un Mundial que marca el regreso de Noruega a la máxima cita del fútbol después de más de dos décadas.