La Contraloría de Bogotá abrió una indagación preliminar para establecer si las condiciones de operación y mantenimiento del estadio Nemesio Camacho El Campín y la ejecución de su contrato de concesión han generado afectaciones al patrimonio público de la capital. La decisión se conoció este miércoles 14 de octubre, en medio de la polémica por el estado del terreno de juego y la cancelación del partido entre Millonarios y Once Caldas.
De acuerdo con el organismo de control, la actuación comenzó después de una visita administrativa realizada por la Dirección de Reacción Inmediata, durante la cual se inspeccionó la gramilla y se revisó la documentación entregada por el concesionario y el Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD).
La investigación busca determinar si se han cumplido las obligaciones contractuales relacionadas con el mantenimiento del campo, la disponibilidad del escenario para eventos deportivos y los costos asociados con una eventual recuperación o reemplazo del césped.
¿Qué investigará la Contraloría? Indagación preliminar por el estado de la gramilla de El Campín
El organismo examinará cuatro aspectos centrales. El primero corresponde al cumplimiento del contrato de concesión (No. IDRD-CTO-2772-2024), especialmente en lo relacionado con el mantenimiento y la disponibilidad del estadio.
También evaluará las funciones de supervisión del IDRD y de interventoría, en particular frente al estado de la gramilla y la justificación de los pagos efectuados con recursos públicos.
Otro punto será establecer las posibles consecuencias económicas derivadas de la indisponibilidad del escenario, los aplazamientos o cancelaciones de partidos y las eventuales reclamaciones o indemnizaciones que puedan comprometer recursos del Distrito.
Finalmente, la Contraloría determinará si existen posibles irregularidades con incidencia fiscal y, de ser procedente, cuantificará un eventual daño patrimonial e identificará a los presuntos responsables.
¿Auditoría al contrato de concesión de El Campín?
De manera independiente, el organismo anunció que adelantará una auditoría de cumplimiento al contrato de Asociación Público-Privada (APP) del estadio, como parte del Plan Distrital de Vigilancia y Control Fiscal 2026.
Esta revisión abarcará aspectos como la ejecución contractual, la sostenibilidad del modelo financiero, las contraprestaciones económicas que debe recibir Bogotá y los ingresos derivados de eventos musicales. Además, evaluará la efectividad de los mecanismos de supervisión e interventoría.
La actuación se conoce en medio de la controversia por el estado de la gramilla de El Campín, que llevó a la cancelación del encuentro entre Millonarios y Once Caldas y generó interrogantes sobre la programación de próximos eventos en el escenario.
Por ahora, la apertura de la indagación preliminar no constituye una declaración de responsabilidad fiscal. El propósito de la Contraloría es reunir elementos para establecer si existieron irregularidades y si estas pudieron afectar los recursos públicos de Bogotá.