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Selección Brasil

Noruega ya celebraba, pero el VAR salvó a Brasil y apagó el grito de gol

El conjunto nórdico logró romper la resistencia rival gracias a una definición de Patrick Berg.

Noruega estuvo muy cerca de tomar ventaja en su compromiso mundialista, pero la intervención del VAR frustró el primer grito de gol de los europeos tras detectar una posición adelantada en el inicio de la jugada.

El VAR volvió a ser protagonista en el Mundial 2026, confirmando una decisión que cambió el desarrollo del compromiso y dejó a los europeos con las manos vacías cuando ya celebraban lo que parecía ser el primer gol de la tarde.

Luego de unos primeros minutos con pocas emociones y un ritmo pausado, el conjunto nórdico logró romper la resistencia rival gracias a una definición de Patrick Berg, quien apareció en el momento indicado para enviar el balón al fondo de la red y desatar la celebración de sus compañeros.

¡Golpe para Noruega! El VAR anuló un gol cuando ya festejaban

Sin embargo, la alegría duró apenas unos segundos. Tras la revisión de la acción, el cuerpo arbitral determinó que Alexander Sorloth había participado en el inicio de la jugada en posición de fuera de juego, motivo por el cual el tanto fue invalidado.

La decisión dejó el marcador igualado y obligó a Noruega a comenzar de nuevo la búsqueda del gol, pese a que había mostrado una leve mejoría ofensiva después de un arranque discreto.

La anulación representó un duro golpe para los dirigidos por Ståle Solbakken, que habían encontrado en esa acción la recompensa a su insistencia y al aumento de intensidad en ataque.

El gol que ilusionó a Noruega terminó anulado: así fue la jugada

Con el tanto invalidado, el encuentro mantuvo la igualdad y elevó la tensión sobre el terreno de juego, ya que cualquier error podía resultar determinante en un partido de eliminación directa.

Noruega, liderada por figuras como Erling Haaland y Alexander Sorloth, continuó adelantando sus líneas en busca de abrir el marcador de manera legítima, mientras su rival aprovechó el impulso anímico tras la decisión arbitral para reorganizarse defensivamente y evitar nuevas aproximaciones.