Durante mucho tiempo se ha mantenido el debate sobre quién es mejor jugador entre los argentinos Lionel Messi y Diego Armando Maradona. Los de la nueva era se suelen quedar con la 'pulga', mientras que los que disfrutaron del fútbol de los 80 y 90 prefieren al 'pelusa'.
Lo cierto es que ambos jugadores, como bien se sabe, no tuvieron la oportunidad de coincidir en el deporte rey en la misma época. El fútbol de antes es muy distinto al que se juega en la actualidad.
Reglas arbitrales
Uno de los grandes cambios que se han presentado en el fútbol tiene que ver con las reglas arbitrales. En la actualidad, los jueces son más severos con las entradas fuertes y el VAR se convirtió en una herramienta que ha ayudado, según muchos, a evitar tantos golpes severos.
Esto, anteriormente, no pasaba. En la época de Diego Armando Maradona, los golpes fuertes eran muy comunes. De hecho, el mismo 10 era uno de los jugadores que más patadas recibía en aquel tiempo.
¿Messi o Maradona?
Sobre esto, precisamente, en entrevista con As España, se pronunció el exjugador italiano Dino Baggio. Dino hizo una radical afirmación, indicando que Diego en la actualidad anotaría hasta mil goles, por los pocos golpes que se presentan.
"Hoy se pita falta antes del contacto, prácticamente. Maradona, en los tiempos modernos, haría mil goles por campeonato. No puedes imaginar lo que le pegaban cuando estaba en el Nápoles. Messi, en aquella época, habría sido igualmente buenísimo, pero masacrado total y absolutamente. Por eso digo que Diego fue el más grande. El Dios del fútbol mundial", afirmó.
Al balón o al tobillo
"En nuestra época los jugadores no éramos tutelados como hoy día. Entonces, algunos defensores te plantificaban los tacos en el gemelo, porque sencillamente se podía. Era duro antes, sí. Daba igual el balón o el tobillo. Hoy todo es más sencillo en realidad", añadió, sin rodeos.
En la misma charla, Dino Baggio también habló sobre el exjugador colombiano Faustino Asprilla. Baggio manifestó que el Tino era un gran jugador, pero que tenía un serio problema que no lo dejaba demostrar su máximo potencial.
"No he jugado con talentos incompletos en mi vida. Sí, únicos en todo su ser. El Tino también. Era único en su estilo. Cuando tenía el día, era imposible de parar. Era blando, elástico, excesivo. Una rapidez caminando… No podías con él. Su problema era…", dijo.
"Era colombiano, le gustaban los festejos de todo tipo… Ya sabes. Cuando estaba en casa, con su mujer, haciendo una vida regular… Llegaba el partido, y era el mejor del mundo. Cuando se marchaba a Colombia, nunca sabíamos si y cuándo volvería", terminó, entre otras cosas más.


