La Selección Colombia femenina regresó este miércoles al país con el orgullo de haber escrito una nueva página dorada en la historia del fútbol nacional.
Después de conquistar la primera edición de la Liga de Naciones Femenina de la Conmebol, las jugadoras aterrizaron en territorio colombiano con el trofeo en sus manos y el reconocimiento de una afición que ha acompañado de cerca el crecimiento de este equipo que no deja de hacer historia.
Las dirigidas por Angelo Marsiglia culminaron una campaña memorable al derrotar el martes 4-3 a Paraguay en Asunción, en un partido vibrante que reflejó el carácter y la ambición de un grupo acostumbrado a superar obstáculos. El triunfo les permitió terminar en la primera posición del torneo con 20 puntos, dos más que Argentina, y ratificar su condición como una de las grandes potencias del fútbol femenino sudamericano.
La figura de la noche fue Ana María Guzmán, autora de un doblete que incluyó el gol decisivo en el minuto 88. También aportaron al marcador Linda Caicedo y Marcela Restrepo, en un encuentro que exigió una enorme capacidad de reacción ante una selección paraguaya que luchó hasta el final.
Bogotá recibió a las campeonas de Sudamérica tras conquistar la Liga de Naciones
Más allá de los goles y del título, el logro representa la recompensa a años de esfuerzo, sacrificios y sueños construidos desde la infancia. Así lo expresó Guzmán al término del compromiso: “Estamos muy felices, es algo muy importante para nosotras. Fue importante la fe, creer, nunca se me salió de la mente ganar, es algo inmenso para todas porque lo soñamos desde chiquitas”.
La llegada de las campeonas estuvo marcada por la emoción. Cada sonrisa, abrazo y fotografía con el trofeo reflejó la satisfacción de un grupo que sigue abriendo caminos para las nuevas generaciones de futbolistas colombianas. El título llega además en un momento especial, pues Colombia ya aseguró su clasificación al Mundial Femenino de Brasil 2027.