Estados Unidos ratificó su superioridad frente a Paraguay y encontró rápidamente el segundo gol del partido gracias a una brillante intervención de Christian Pulisic, la gran figura del conjunto norteamericano en el arranque del compromiso mundialista.
Luego de adelantarse en el marcador con un autogol paraguayo en los primeros minutos, el equipo dirigido por Mauricio Pochettino mantuvo la iniciativa y siguió atacando con intensidad, especialmente por el sector izquierdo, donde Pulisic se convirtió en una pesadilla constante para la defensa guaraní.
La jugada que desembocó en el 2-0 tuvo una breve dosis de suspenso. Sobre el minuto 29, Estados Unidos celebró lo que parecía ser su segundo tanto de la noche, pero la acción fue invalidada por el asistente número dos debido a una posición adelantada del atacante que definió la jugada.
Lejos de afectar al equipo local, la decisión arbitral pareció impulsar aún más a los estadounidenses. Apenas un minuto después llegó una nueva ofensiva construida desde los pies de Pulisic, quien volvió a desequilibrar por la banda y encontró el espacio ideal para asistir a Folarin Balogun dentro del área.
El delantero no desaprovechó el regalo de su compañero y definió con precisión para vencer al arquero Orlando Gill y establecer el 2-0 parcial. La anotación reflejó el dominio que Estados Unidos había mostrado durante gran parte del encuentro, controlando la posesión y generando las ocasiones más claras de peligro.
Antes del segundo gol, los norteamericanos ya habían estado cerca de ampliar la ventaja mediante varias combinaciones ofensivas que exigieron a la defensa paraguaya. Sin embargo, la falta de precisión en los últimos metros había evitado que el marcador reflejara la diferencia observada en el terreno de juego.
Con el tanto de Balogun, Estados Unidos encontró la recompensa a su insistencia y dio un paso importante para asegurar los tres puntos en su estreno mundialista.