En la víspera del crucial choque de dieciseisavos de final del Mundial 2026 entre Colombia y Ghana, la pasión futbolística en Bogotá trascendió lo deportivo para mudarse al plano espiritual.
Antes del amanecer de este jueves 2 de julio, decenas de aficionados de la Tricolor se congregaron en la base del cerro de Monserrate con un objetivo particular: ascender los más de mil escalones en una cadena de oración colectiva para contrarrestar los supuestos rezos de Nana Kwaku Bonsam, el célebre "brujo ghanés" que es tendencia en redes sociales.
Fe contra "brujería": hinchas colombianos madrugaron a Monserrate para contrarrestar al "brujo ghanés"
La iniciativa fue impulsada a través de Facebook e Instagram por el ciudadano Felipe Molina y su pareja, Valentina.
La convocatoria se viralizó rápidamente luego de que se conociera que Bonsam, un curandero tradicional africano, se adjudicara presuntos "trabajos espirituales" que afectaron el rendimiento de estrellas como Cristiano Ronaldo y Harry Kane en la fase de grupos.
Monserrate se tiñe de amarillo: La masiva movilización de hinchas en la previa del Colombia vs. Ghana
“Aferrémonos a lo que podamos para que gane nuestra selección. Ellos tienen al brujo, Lorenzo tiene a la Virgen de Luján, a los Mamos de la Sierra y a todo un país que cree en la victoria”, rezaba el mensaje que movilizó a los hinchas.
La respuesta fue masiva; desde antes de las 6:00 a. m., una marea de camisetas amarillas desafió el frío bogotano. En los micrófonos de los medios locales, los asistentes reflejaron optimismo.
“No le tenemos miedo al brujo. Primero la fe y nuestra selección”, afirmó una de las aficionadas mientras iniciaba el ascenso hacia la Basílica del Señor Caído.
El propio Molina admitió la sorpresa por el alcance de su propuesta: “Esto empezó como un chiste con mis dos mejores amigos y se hizo viral (...). Vimos lo que pasó con Ghana y Harry Kane (quien erró un gol increíble). Dijimos: 'no podemos dejar a la selección sola'. Vamos a poner nuestro granito de arena”, explicó el organizador.
Con cantos de apoyo y plegarias en la cima, la hinchada colombiana selló su particular ritual, confiando en que la fe local incline la balanza este viernes en Kansas City.