La NBA no solo se está moviendo al ritmo de los grandes traspasos. Los millones también están marcando el rumbo de la liga. El mercado previo a la próxima temporada está dejando contratos descomunales, decisiones condicionadas por el tope salarial y franquicias dispuestas a desprenderse de sus grandes figuras para evitar costos todavía mayores.
El movimiento que más llamó la atención fue el de LeBron James. A sus 41 años, el histórico jugador dejó Los Angeles Lakers después de ocho temporadas para convertirse en nuevo jugador de Philadelphia 76ers. Lo llamativo es que, pese a su enorme valor comercial, aceptó un contrato de dos años por apenas siete millones de euros.
“No voy allí por el dinero. Quiero sacrificarme y trabajar duro. Quiero la oportunidad de ganar otro campeonato”, aseguró James.
La explicación está en su objetivo deportivo, pero también sirve como contraste frente a las cifras que dominan el mercado. Philadelphia, de hecho, está apostando fuerte: Jaylen Brown llegó procedente de Boston con un contrato de 162 millones de euros por las próximas tres temporadas, mientras Joel Embiid y Tyrese Maxey completan un núcleo que suma 440 millones de euros en compromisos salariales durante tres años.
El mercado de la NBA se volvió una locura: las cifras que sorprenden
El caso de Boston refleja hasta dónde llega la presión económica. Los Celtics decidieron desprenderse de Brown, en parte porque su contrato, combinado con los 227 millones de euros por cuatro años de Jayson Tatum, complicaba enormemente la construcción futura de la plantilla.
El tope salarial, situado en 144,3 millones de euros, obliga a las franquicias a hilar fino. Superarlo implica asumir importantes pagos por impuesto de lujo, por lo que algunas organizaciones prefieren sacrificar estrellas antes que comprometer durante años sus finanzas.
Otro movimiento gigantesco fue el de Giannis Antetokounmpo. El griego dejó Milwaukee y llegó a Miami Heat a cambio de cuatro jugadores y cinco selecciones del draft. En Florida formará una dupla de enorme potencial junto a Bam Adebayo, aunque el reto será construir profundidad alrededor de sus figuras.
La NBA está tirando la casa por la ventana: estos son los contratos
Oklahoma City también apostó fuerte con Isaiah Hartenstein, quien firmó por 66 millones de euros durante tres temporadas, mientras San Antonio incorporó experiencia con Tobias Harris para acompañar a Victor Wembanyama.
Entre los jugadores alemanes, Moritz Wagner dejó Orlando después de seis temporadas y firmó con Brooklyn por 16,6 millones de euros durante dos años. Su hermano Franz, sin embargo, continuará en Orlando.
El mercado también tiene pendiente el futuro de Kawhi Leonard, cuyo regreso a Toronto permanece detenido mientras la NBA investiga posibles irregularidades relacionadas con acuerdos comerciales.
Así, mientras las estrellas buscan nuevos desafíos, las franquicias hacen cuentas. En la NBA, ganar ya no depende únicamente del talento: también de cómo se administran cientos de millones de dólares.