Después de dos décadas marcadas por la gloria y la polémica, Christian Horner ha sido reemplazado al frente de la escudería Red Bull Racing. La noticia fue oficializada este miércoles 9 de julio de 2025, cuando el equipo de Fórmula 1 anunció que el británico dejará su cargo de manera inmediata y será sustituido por el francés Laurent Mekies, exdirector deportivo de Ferrariy actual CEO del equipo.
Horner, de 51 años, fue el arquitecto del proyecto ganador de Red Bull desde su llegada en 2005. Bajo su gestión, el equipo austríaco logró seis títulos de constructores y ocho campeonatos de pilotos, cuatro con Sebastian Vettel (2010-2013) y otros cuatro con Max Verstappen (2021-2024). Sin embargo, su salida marca el cierre de un ciclo turbulento, sacudido por escándalos internos, tensiones con pilotos clave y una evidente pérdida de rendimiento.
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El punto de quiebre comenzó en 2024, cuando Horner fue objeto de una investigación interna tras ser acusado de acoso sexual por una empleada del equipo. Aunque fue absuelto oficialmente, las tensiones internas no se disiparon. Según informes de medios como la BBC, dentro del paddock era evidente que la confianza en su liderazgo se había erosionado. Incluso se llegó a reportar que la relación entre Horner y Jos Verstappen, padre del actual piloto estrella, se había deteriorado gravemente.
La decisión de Red Bull no solo responde al desgaste institucional, sino también a los pobres resultados deportivos recientes. En lo que va de la temporada 2025, el equipo apenas ha conseguido dos victorias en doce Grandes Premios y ocupa el cuarto lugar en el Campeonato de Constructores. Max Verstappen, tres veces campeón mundial, marcha tercero en la clasificación de pilotos, detrás de los McLaren de Oscar Piastri y Lando Norris.
Además, la salida de Adrian Newey, el legendario diseñador de monoplazas, rumbo a Aston Martin, fue otro golpe duro que evidenció la pérdida de rumbo del equipo. Newey fue una pieza clave en el éxito técnico de Red Bull, y su marcha coincidió con una caída en el rendimiento aerodinámico y estratégico del RB21.
Laurent Mekies asume un reto de enormes proporciones. Reconocido por su paso por Ferrari y por su capacidad para gestionar equipos en transición, el francés deberá reordenar la estructura deportiva de Red Bull, recuperar competitividad frente a McLaren y Mercedes, y quizás su desafío más urgente convencer a Max Verstappen de mantenerse en el proyecto. El piloto neerlandés ha sido vinculado fuertemente con Mercedes, que busca un reemplazo de peso para Lewis Hamilton.
“Estamos seguros de que Laurent aportará el liderazgo y la visión necesarios para devolver a Red Bull a lo más alto de la Fórmula 1”, señaló el comunicado del equipo. Mientras tanto, el paddock se sacude con esta nueva etapa que abre interrogantes sobre el futuro de una de las escuderías más dominantes del siglo XXI.
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El cambio no solo marca el final de la era Horner, sino que también podría significar el comienzo de una profunda transformación estructural en Red Bull Racing. Mekies no solo tendrá que reconstruir la confianza interna, sino también devolverle al equipo la contundencia que lo convirtió en una dinastía del automovilismo.