La tensión crece en el paddock de la Fórmula 1 antes del arranque de la temporada 2026. En medio de sospechas técnicas y versiones que apuntan a posibles irregularidades, Toto Wolff, jefe de Mercedes-AMG Petronas Formula One Team, salió al frente y respondió con dureza a los señalamientos.
El dirigente austríaco no ocultó su molestia y calificó los rumores como “tonterías”, dejando claro que, desde su perspectiva, se trata de especulaciones sin sustento que buscan desestabilizar al equipo en plena pretemporada.
Mercedes, en el centro de las sospechas
Durante las pruebas realizadas en el Circuito Internacional de Baréin, varios rivales deslizaron que Mercedes habría encontrado una laguna en la nueva normativa de motores, específicamente en la medición de la relación de compresión, lo que podría traducirse en una ventaja de potencia.
Wolff rechazó de plano esa teoría. “Nos han dicho que la relación de compresión era algo ilegal, eso son tonterías, una absoluta barbaridad”, afirmó ante los medios, visiblemente irritado. Según el directivo, el monoplaza cumple completamente con el reglamento técnico.
El motor alemán, que este año funciona con un esquema híbrido 50% térmico y 50% eléctrico, también es utilizado por otras escuderías, por lo que cualquier irregularidad afectaría a más equipos del paddock.
El combustible y una respuesta con ironía
Las sospechas no se limitaron al motor. Parte de la prensa especializada aseguró que el combustible suministrado por Petronas aún no habría sido homologado antes del primer Gran Premio de la temporada en Melbourne.
Ante esto, Wolff volvió a mostrarse incrédulo. “Luego sacan una historia según la cual nuestro combustible sería ilegal, no sé de dónde sale”, señaló, cuestionando el origen de la información.
Incluso recurrió a la ironía para ilustrar lo que considera rumores desmedidos: bromeó con que “mañana quizá se inventen otra cosa”, comparándolo con teorías absurdas. Las risas en la sala no ocultaron el fastidio del jefe de Mercedes.
Con el inicio del campeonato cada vez más cerca, Mercedes vuelve a estar bajo la lupa, esta vez por cuestiones técnicas. Wolff, sin embargo, mantiene la calma y confía en que todo se resolverá en la pista. Para la escudería más laureada de la última década, la mejor respuesta seguirá siendo el rendimiento en carrera, no los rumores.