El empate 2-2 entre Millonarios y Fortaleza en El Campín dejó más que un reparto de puntos: abrió el debate sobre el arbitraje y las formas de competir en el fútbol colombiano. Tras el partido, el arquero Diego Novoa no ocultó su inconformidad, apuntando tanto a decisiones arbitrales como al manejo del tiempo por parte del rival.
Fortaleza encontró el empate al 57’, otra vez por intermedio de Herrera, quien selló su doblete
El equipo embajador comenzó con la iniciativa, pero fue sorprendido al minuto 12, cuando Sebastián Herrera abrió el marcador de cabeza para la visita. La reacción local no tardó: Leonardo Castro igualó al 28’ tras aprovechar un error del arquero Barragán, y antes del descanso Sebastián Valencia firmó la remontada (2-1) con una gran definición colectiva.
En el inicio del segundo tiempo, Fortaleza encontró nuevamente el empate al 57’, otra vez por intermedio de Herrera, quien selló su doblete. A partir de ahí, el compromiso se tornó más friccionado, con constantes interrupciones que afectaron el ritmo del juego.
Tras el pitazo final, varios jugadores de Millonarios expresaron su inconformidad, señalando que el rival recurrió a pausas constantes para cortar el partido, además de cuestionar decisiones arbitrales que, a su juicio, influyeron en el desarrollo del encuentro.
Pese a jugar con un hombre más en los minutos finales, tras la expulsión de Kevin Balanta, el conjunto capitalino no logró romper la igualdad. El empate lo mantiene en la pelea, pero deja sensaciones amargas por los puntos cedidos en casa.
Novoa dejó entrever su incomodidad con la forma de juego del rival
Novoa reconoció que su equipo no inició el compromiso con la intensidad habitual, lo que permitió que Fortaleza tomara ventaja en el marcador. “No empezamos compitiendo como veníamos”, admitió, en referencia a los primeros minutos en los que el conjunto visitante logró imponer condiciones.
Sin embargo, destacó la reacción de Millonarios, que logró igualar y posteriormente remontar el resultado gracias al fútbol, el empuje y la jerarquía del plantel. Cuando parecía que los tres puntos se quedaban en casa, llegó el empate definitivo, un golpe duro para un equipo que considera “primordial” hacerse fuerte como local.
Más allá del resultado, Novoa dejó entrever su incomodidad con la forma de juego del rival. Si bien evitó una crítica directa, insinuó que Fortaleza recurrió constantemente a cortar el ritmo del partido: “Trabajaron muy bien a su forma, haciendo tiempo y tratando de frenar el juego”, señaló, aunque matizó que “todo es respetable hoy en día en Colombia”.
Las declaraciones del guardameta reflejan un sentir recurrente en el entorno del fútbol colombiano: la discusión sobre los estilos de juego y el control arbitral. Mientras Millonarios lamenta los puntos cedidos en casa, el debate sobre estas prácticas vuelve a tomar fuerza en la liga.

