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Pep Guardiola

Guardiola recibe golpe fuera del fútbol: dura noticia desde Manchester

El técnico español se fue a al 'quiebra' con uno de sus negocios lejos del fútbol.
Pep Guardiola con el Manchester City
Pep Guardiola con el Manchester City // AFP


Pep Guardiola está asociado de forma natural al éxito, la innovación y la obsesión por la excelencia. Sin embargo, incluso las mentes más brillantes del deporte descubren que fuera del terreno de juego no siempre se gana.

El entrenador del Manchester City ha visto cómo uno de sus proyectos personales más ambiciosos llega a su fin: el cierre definitivo de Tast Catala, el restaurante con el que soñaba llevar la cocina catalana a la élite gastronómica británica.

El anuncio, confirmado a través de un comunicado oficial, dejó claro que la decisión no fue sencilla. En el texto se señala que el establecimiento bajará la persiana debido a “condiciones excepcionalmente difíciles”, una frase breve, pero contundente que resume el complejo panorama económico que atraviesa el sector de la hostelería en el Reino Unido.

El proyecto, inaugurado en 2018 en pleno corazón de Manchester, se mantuvo durante siete años como un espacio que mezclaba alta cocina, identidad cultural y ambición internacional.

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Desde su concepción, la apuesta fue tan arriesgada como seductora. Guardiola, junto a otros directivos vinculados al City, imaginó un restaurante que no solo ofreciera platos de calidad, sino una experiencia completa basada en el concepto de compartir, tan propio de la tradición catalana.

Para ello, el técnico confió en el prestigio del chef Paco Pérez, referente mundial de la gastronomía mediterránea y poseedor de varias estrellas Michelin. La meta era clara: colocar a Manchester en el mapa culinario europeo con un restaurante capaz de aspirar a la codiciada distinción Michelin.

Durante años, Tast Catala se convirtió en un punto de encuentro habitual para futbolistas, dirigentes y visitantes ilustres. Allí se celebraban fichajes, se cerraban reuniones informales y se respiraba un ambiente diferente al del estadio. Para Guardiola, la cocina era una extensión de su filosofía: precisión, creatividad y respeto por los detalles. No era extraño escucharle hablar del restaurante con el mismo entusiasmo con el que analiza un partido decisivo.

El comunicado difundido por el equipo del local explica que “los incrementos sostenidos en los costos operativos, sumados a un contexto económico adverso, han hecho inviable la continuidad del proyecto”. Aunque no se mencionan cifras concretas, el mensaje refleja una situación que afecta a numerosos restaurantes de alto nivel: aumento de alquileres, encarecimiento de materias primas y presión sobre los márgenes de beneficio.

La noticia generó una reacción inmediata entre aficionados al fútbol y amantes de la gastronomía. Para muchos seguidores del City, el restaurante representaba una faceta más humana del entrenador, lejos de la tensión de la Premier League o la Champions. Para otros, era la prueba de que incluso figuras globales como Guardiola no están exentas de los golpes que impone el mercado. Como en el fútbol, no siempre gana el que mejor planifica.

Pese al cierre, el balance no es negativo. Tast Catala deja un legado cultural en la ciudad y el recuerdo de haber intentado algo distinto. Manchester, históricamente ligada a la industria y al fútbol, vivió durante años una propuesta culinaria que rompía esquemas y acercaba sabores del Mediterráneo al norte de Inglaterra. El propio entorno del entrenador reconoce que la experiencia fue enriquecedora, aunque el desenlace no haya sido el esperado.

Para Guardiola, este episodio no altera su enfoque principal. Mientras su equipo sigue compitiendo al máximo nivel, el técnico demuestra que la derrota también forma parte del aprendizaje. El restaurante se despide, pero la idea permanece: arriesgar, crear y perseguir la excelencia, incluso sabiendo que el resultado no siempre será el deseado.