Logo Deportes RCN Horizontal
Movistar Team

Diego Pescador se lanza por una grande del World Tour para 2026: "Ya es hora"

El ciclista colombiano inicia se segundo año de competencoa en Europa.
Diego Pescador se lanza por una grande del World Tour para 2026: "Ya es hora"
Diego Pescador se lanza por una grande del World Tour para 2026: "Ya es hora" // Movistar

Diego Pescador ha dejado claro que la etapa de aprendizaje quedó atrás y que ahora su nombre empieza a sonar con autoridad en el pelotón internacional. Con apenas 21 años, el corredor del Movistar Team atraviesa una temporada que no solo confirma su talento, sino que proyecta ambiciones mayores: disputar una gran vuelta y medir su resistencia frente a los mejores del mundo.

El propio ciclista lo resumió con contundencia al referirse a su proceso de adaptación al máximo nivel: “Ya pagué mi experiencia”. Una frase breve, pero cargada de significado. El año anterior fue, según sus propias palabras, una etapa de transición, de aprendizaje en medio del rigor del World Tour.

En este curso, el pedalista quindiano ha mostrado una versión más sólida y competitiva. Su calendario fue diseñado con inteligencia, priorizando pruebas donde la montaña marca diferencias. Y allí, en terrenos inclinados y finales exigentes, ha respondido con actuaciones que lo ponen en la conversación.

Uno de los primeros avisos llegó en la Clásica Camp de Morvedre, donde firmó un segundo lugar que encendió las alarmas positivas dentro de su escuadra. No fue un resultado casual. Fue la demostración de que podía pelear de tú a tú con corredores consolidados, manteniendo ritmo, inteligencia táctica y una serenidad impropia de su edad. Esa actuación no solo sumó puntos, también elevó su confianza.

Sin embargo, llegó en el Tour de Omán. Allí, frente a rivales experimentados y en un trazado selectivo, Pescador se metió entre los diez mejores de la clasificación general y conquistó el maillot blanco como mejor joven. Más allá del dato estadístico, lo relevante fue la forma: regularidad en las etapas montañosas, inteligencia para dosificar esfuerzos y una capacidad notable para sostenerse entre los favoritos.

En otras noticias

El respaldo dentro del equipo no tardó en llegar. Nairo Quintana, referente histórico del ciclismo colombiano y compañero de filas, no escatimó elogios. El boyacense celebró el desempeño del joven y destacó su madurez competitiva. La escena de ambos compartiendo protagonismo simboliza algo más que un podio: es el relevo generacional que comienza a tomar forma.

Pero el quindiano no se conforma con podios parciales ni con reconocimientos individuales. Su mirada está puesta en un objetivo mayor. “Quiero probar en una grande”, confesó sin rodeos. La frase revela ambición, pero también respeto por la magnitud del desafío.

El colombiano sabe que el sufrimiento en esas pruebas alcanza su punto máximo después del décimo día. “Ver cómo es el sufrimiento después del décimo día”, expresó con honestidad, dejando claro que no idealiza el reto. Quiere experimentarlo, comprenderlo y, eventualmente, dominarlo.

En lo técnico, su evolución es evidente. Ha trabajado la contrarreloj y el rendimiento en terreno llano, consciente de que para aspirar a clasificaciones generales necesita minimizar pérdidas fuera de la montaña. Esa autocrítica demuestra madurez. No se trata solo de atacar en ascensos; se trata de convertirse en un competidor completo.

El 2026, entonces, no es simplemente un buen año estadístico. Es el punto de inflexión que transforma a una promesa en un proyecto serio de liderazgo. Su crecimiento coincide con un momento en que Colombia busca nuevas referencias internacionales. Y aunque el camino es largo, el quindiano ha dado señales inequívocas de que puede asumir ese papel.