Ben Healy, una de las grandes revelaciones del último Tour de Francia y portador del maillot amarillo tras ganar una etapa, se refirió a uno de los temas más sensibles del deporte moderno, el dopaje. El irlandés fue sincero al reconocer que ningún deporte puede declararse completamente libre de prácticas ilegales, aunque defendió con firmeza los esfuerzos actuales por preservar la integridad de las competencias.
En entrevista con el Irish Mirror, el corredor del EF Education-EasyPost dejó reflexiones que no pasaron desapercibidas dentro del mundo del ciclismo.
“Ningún deporte puede decir que está totalmente limpio”
Healy fue claro al hablar del control antidopaje y de la percepción pública que aún rodea al ciclismo por su pasado. Para el irlandés, la realidad obliga a ser prudentes con afirmaciones absolutas.
“En cualquier deporte, creo que es imposible decir: Sí, este deporte está 100% limpio”, aseguró el ciclista, dejando claro que siempre existe el riesgo de trampas, sin importar la disciplina.
Sin embargo, el líder del Tour fue enfático en que esa afirmación no debe interpretarse como una crítica al sistema, “Esto no cuestiona en absoluto los esfuerzos realizados por el deporte y sus organismos rectores para garantizar la integridad del mismo y descubrir casos de dopaje”.
Healy incluso recordó casos recientes como el de Oier Lazkano, sancionado por anomalías en su pasaporte biológico, para recalcar que los controles son constantes y rigurosos. “Todos los deportistas están sujetos a pruebas muy frecuentes, posiblemente incluso más que en otros deportes”, explicó.
La velocidad del Tour y el papel de la tecnología
Otro de los temas que abordó el irlandés fue el notable aumento en la velocidad media del pelotón, luego de que el Tour se disputara a un promedio récord de 42,445 km/h. Para Healy, la explicación está lejos de ser únicamente física.
“Creo que la principal razón por la que las carreras son tan rápidas hoy en día es el equipamiento que usamos, incluso en comparación con cuando competía como ciclista sub-23 hace apenas cinco años”, señaló.
Además, destacó los cambios tácticos y la forma moderna de correr, poniendo como ejemplo a equipos como el UAE Team Emirates: “Preparan su tren de salida y uno a uno, los ciclistas toman la carrera a toda velocidad. Eso marca una gran diferencia”.
Las palabras de Ben Healy reflejan una visión realista del ciclismo actual, un deporte marcado por un pasado complejo, pero que hoy cuenta con controles estrictos y avances significativos en materia de integridad. Sin negar que el riesgo siempre existe, el maillot amarillo del Tour defendió los esfuerzos del ciclismo moderno y apuntó a la tecnología y la evolución táctica como las claves del espectacular nivel que se ve hoy en las grandes vueltas.


