El británico Tom Pidcock y el ecuatoriano Richard Carapaz son algunas de las referencias para entrar este miércoles en el palmarés de la 107 edición de la Milano-Torino, la clásica más antigua del calendario creada en 1876, y que cumple 150 años con el reto de 174 km entre Rho y la Basílica de Superga.
Se trata de la última prueba italiana previa a la "classicissima" Milán San Remo del sábado, primer monumento de la primavera ciclista. A la cita van a faltar los nombres más relevantes del pelotón, como Pogacar o Van der Poel, pero en la nómina de inscritos resaltan nombres como los de Tom Pidcock, líder del Pinarello Q36.5, quien partirá como favorito en un recorrido que se resuelve en el ascenso final a Superga.
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Los aspirantes a pelear el triufo en la Milano-Torino 2026
Entre los aspirantes a la victoria aparece el italiano Giulio Pellizzari (Red Bull-Bora-hansgrohe), el suizo Jan Christen (UAE), el ecuatoriano Richard Carapaz (EF Education), el esloveno Primoz Roglic y el danés Magnus Cort (Uno X).
El Movistar Team estará representado por el belga Cian Uijtdebroeks, la esperanza para las grandes vueltas en la escuadra telefónica, quien formará junto a los colombianos Einer Rubio y Diego Pescador, además del ecuatoriano Jefferson Cepeda.
Así será el recorrido de la Milano-Torino 2026
La Milán-Turín consta de un recorrido de 174 km, con inicio en Rho y final en la Basílica de Superga, que propone un doble ascenso en los decisivos 24 últimos km. La primera mitad de la clásica es llana y atraviesa el valle del Po, pasando por Magenta, Novara y Vercelli antes de dirigirse hacia el río Po y continuar por la planicie.
La segunda mitad es ondulada, pero sobre carreteras rectilíneas que conducen hasta el circuito final. A 24 de meta llega el primer ascenso a Superga, con 5 km que incluyen rampas al 9,1% de media, con un repecho del 14. En la primera pasada se recortan 600 metros al tomar el desvío y descenso para afrontar el paso definitivo.
El tramo final arranca en Turín, en el Corso Casale, donde comienza la subida hasta meta. La colocación y el sentido táctico serán claves, ya que cerca de la pancarta hay un giro en U hacia la izquierda que da paso a una rampa del 8,5%, antes de la última curva, situada a 50 metros de la llegada.
