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Nairo Quintana

Nairo, el Tour y la verdad sobre los 'arrepentimientos' en su carrera profesional

El ciclista del Movistar confesó las situaciones que lo marcaron profesionalmente.
Nairo Quintana
Nairo Quintana en la 'Clàssica Camp de Morvedre' 2026 // X: @Movistar_Team

Nairo Quintana vive una etapa de madurez en la que el balance pesa más que la ambición. El boyacense se encuentra en los últimos 'pedalazos' de su carrera y por ello, ya habla a modo de reflexión de todo lo vivido.

El actual corredor del Movistar Team dejó claro recientemente que mira su pasado sin cargas emocionales ni cuentas pendientes. “No me queda espinita ni remordimiento en mi carrera”, afirmó con serenidad, en una declaración que resume el estado mental de un deportista que ha aprendido a convivir tanto con los triunfos como con las adversidades.

A diferencia de otros campeones que se obsesionan con lo que faltó por conquistar, el colombiano asegura sentirse pleno con lo conseguido. La razón es simple: siempre dio el máximo.

Desde sus primeros pasos en Europa hasta su consolidación como figura del ciclismo mundial, la disciplina y la entrega marcaron su camino. Esa convicción le permite hoy disfrutar del presente sin vivir atado a la nostalgia o al arrepentimiento.

Entre los recuerdos más significativos que conserva, uno resalta con fuerza: su actuación en el Tour de Francia de 2013. Allí vivió uno de los momentos que transformaron su carrera, especialmente con la victoria de etapa del 20 de julio, que él mismo considera determinante en su historia deportiva. Fue el instante en el que dejó de ser promesa para convertirse en protagonista, consolidando su nombre en la élite del ciclismo mundial.

Sin embargo, el camino no ha estado exento de obstáculos. Las caídas, inevitables en un deporte de alto riesgo, también han marcado su trayectoria. La sufrida recientemente en Burgos, por ejemplo, le recordó que el ciclismo moderno exige no solo talento, sino también resiliencia. El nivel actual es más veloz, más técnico y, en muchos sentidos, más implacable que en el pasado.

Quintana observa con admiración a las nuevas figuras del pelotón. Sin dudarlo, señaló a Tadej Pogacar como el mejor ciclista que ha visto en su vida. “Es el mejor que he visto”, reconoció, subrayando el impacto del esloveno en una generación que ha redefinido los estándares del rendimiento.

Más allá del panorama internacional, el veterano también reflexiona sobre el presente del ciclismo colombiano. El número de representantes en el World Tour ha disminuido considerablemente en los últimos años, lo que evidencia un momento de transición para el país.

Pensando en el futuro, el boyacense no descarta seguir vinculado al deporte una vez decida retirarse. Su interés por la educación y la formación de nuevas generaciones sugiere que su legado podría extenderse más allá de las carreteras.

La experiencia acumulada a lo largo de más de una década en la élite representa un capital invaluable para quienes sueñan con seguir sus pasos.

Por ahora, Quintana continúa compitiendo con la motivación de aportar al equipo y disfrutar cada kilómetro recorrido. Aunque reconoce que el final de su carrera está más cerca que nunca, no siente presión por despedirse con una victoria memorable. Prefiere centrarse en el presente y en el valor del esfuerzo colectivo.l.