América de Cali acelera su proyecto deportivo y apunta alto en el mercado de fichajes, decidido a cambiar el rumbo tras una temporada marcada por la irregularidad.
Con la mira puesta en el 2026, la dirigencia escarlata trabaja en silencio pero con ambición, y en las últimas horas quedó al descubierto un movimiento que promete sacudir el entorno del fútbol colombiano: el acuerdo con una figura internacional de selección, cuya firma está “a nada de ser oficial”.
Lejos de ser un rumor pasajero, la negociación avanzó con pasos firmes y hoy se encuentra en su etapa final. El protagonista es Darwin Machís, atacante venezolano de recorrido europeo, quien estaría listo para asumir un nuevo desafío en el balompié colombiano.
Las partes ya habrían definido los términos contractuales y solo restan detalles administrativos para que el extremo se convierta en nuevo refuerzo del conjunto rojo.
El posible arribo del internacional vinotinto no es un movimiento menor. Machís aporta experiencia, velocidad y desequilibrio, virtudes que América busca recuperar para volver a ser protagonista. A sus 32 años, el futbolista suma un largo camino en ligas competitivas, donde defendió camisetas de clubes en España y Portugal, consolidándose como un jugador capaz de marcar diferencias en partidos de alta exigencia.
En el plano internacional, su recorrido con la selección venezolana respalda la apuesta. Ha sido habitual convocado en procesos recientes, disputando torneos de primer nivel continental y encuentros decisivos en eliminatorias. Ese bagaje es justamente el que seduce a la dirigencia escarlata, que pretende incorporar líderes con rodaje internacional para fortalecer un plantel que busca carácter y jerarquía.
Desde el entorno del club se maneja cautela, pero hay optimismo. La intención es cerrar el vínculo por dos temporadas, con proyección hasta diciembre de 2027. En América consideran que el extremo puede ser determinante no solo por su aporte ofensivo, sino también por su influencia dentro del vestuario, un aspecto que el cuerpo técnico valora en este nuevo ciclo.
Este movimiento se enmarca dentro de una reestructuración profunda del plantel, impulsada tras un 2025 que dejó más preguntas que respuestas. El equipo tuvo altibajos, quedó lejos de las instancias definitivas y entendió que necesitaba ajustes de fondo para competir con mayor solidez en los torneos venideros. Por eso, la directiva optó por liberar fichas y abrir espacio a incorporaciones de mayor impacto.
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El entrenador David González ha sido claro en su discurso interno: el objetivo es construir un equipo equilibrado, intenso y con variantes ofensivas. En esa hoja de ruta, la llegada de un futbolista con las características de Machís encaja como anillo al dedo.
Además, el club ya comenzó a mover otras piezas. Se confirmaron salidas importantes y se concretaron refuerzos que apuntan a darle profundidad al plantel. La incorporación de Harold Mosquera es parte de ese plan integral que busca renovar energías y devolverle al equipo una identidad competitiva, tanto en el ámbito local como en el internacional.
La expectativa entre los hinchas crece con el paso de las horas. En redes sociales y foros deportivos, el posible fichaje genera debate y entusiasmo, alimentado por la frase que circula con fuerza: “la firma está a nada de ser oficial”. Para una afición exigente, acostumbrada a pelear títulos, la llegada de un nombre con recorrido internacional representa una señal clara de ambición.
Si no surge ningún contratiempo, América de Cali estaría a punto de dar uno de los golpes más llamativos del mercado, enviando un mensaje contundente a sus rivales: el equipo escarlata quiere volver a los primeros planos. La pelota ahora está en el último trámite, ese que separa los anuncios de los hechos, pero todo indica que el acuerdo está sellado y que Cali se prepara para recibir a una nueva figura que promete encender la ilusión roja.

