Cristiano Ronaldo puso fin al pulso que mantenía con Al Nassr. El delantero portugués reapareció en redes sociales con una imagen simbólica desde la sede del club y un simple gesto: los dos dedos levantados en señal de victoria. Sin palabras, pero con un mensaje claro. Su huelga terminó.
Tras ausentarse durante dos partidos, el capitán luso regresará a la dinámica del equipo y estará disponible para el compromiso del próximo sábado ante Al Fateh, según adelantaron medios portugueses. Su presencia para el duelo de mitad de semana por la Champions de Asia 2 aún no está confirmada, pero todo apunta a que su regreso será progresivo.
Un pulso con la directiva
La ausencia del ‘7’ no fue casual. Detrás de la polémica estaban sus discrepancias con el PIF, el Fondo Soberano saudí que gestiona el club, además de reclamos internos relacionados con pagos pendientes a trabajadores de la institución.
De acuerdo con reportes desde Portugal, la presión ejercida por Cristiano habría acelerado la solución de esos atrasos económicos, algo que el propio entorno del jugador consideraba prioritario.
El conflicto incluso podía derivar en una sanción si el delantero se negaba a disputar un tercer partido consecutivo, por lo que el regreso también evita un choque directo con la liga saudí.
Revolución en Al Nassr
La crisis deportiva y administrativa ha provocado movimientos fuertes en los despachos. Mohammed Al Sukait, secretario general de la junta directiva, presentó su renuncia por motivos personales, mientras se esperan cambios profundos en la estructura del club.
Entre las decisiones que se analizan está devolver poderes administrativos y financieros al CEO José Semedo y al director deportivo Simão Coutinho, ambos de confianza del círculo portugués.
Desde Arabia aseguran que la dirigencia le prometió a Cristiano estabilidad institucional y soluciones internas para frenar la tensión que se había generado en las últimas semanas.
Regreso clave
Con el gesto de la victoria, Cristiano parece dar por ganado el pulso. Ahora, el foco vuelve a estar en el campo.
Al Nassr necesita a su máxima figura para pelear la liga y mantenerse competitivo en Asia. Y’, con el portugués de vuelta, el mensaje es claro: la tormenta quedó atrás y el líder está listo para volver a mandar.

