Desde Medio Oriente volvieron a mirar a Brasil con chequera abierta, buscando repetir un golpe mediático como el de años anteriores. Pero esta vez, la respuesta fue distinta.
Después de intentar seducir a una figura colombiana en el pasado, ahora fueron por otra. Y el portazo fue inmediato.
El nombre en cuestión era nada más y nada menos que Jorge Carrascal.
Una oferta grande… y un “no” más grande
Según versiones de la prensa brasileña, Al-Rayyan, recordado por el paso de James Rodríguez en 2022, presentó una propuesta cercana a los 20 millones de euros por el mediocampista colombiano.
La cifra era fuerte, difícil de ignorar, pero Flamengo no dudó, lo declaró intransferible. La postura interna del club es clara: priorizar la plantilla y retener a los jugadores clave para pelear todos los frentes de la temporada.
De apuesta a pieza esencial
En apenas siete meses, Carrascal dejó de ser refuerzo para convertirse en imprescindible. Suma más de 30 partidos, titularidades constantes, goles, asistencias y protagonismo en los títulos recientes, incluida la Copa Libertadores.
Su desequilibrio, esa capacidad de romper líneas cuando el partido se traba, lo volvió una de las armas favoritas del cuerpo técnico. Por eso, ni el dinero ni la urgencia del mercado movieron la aguja.
Un interés que no se detiene
El club catarí no es el único que preguntó. Desde Europa también hay seguimiento, pero el mensaje desde Río es el mismo, solo una cifra descomunal cambiaría el panorama.
Hoy, más que una venta, Flamengo prefiere competir y Carrascal, mientras tanto, sigue haciendo lo que mejor sabe: jugar.


