José Enamorado llegó a un acuerdo para dejar Junior de Barranquilla. A sus 26 años, el atacante caribeño deja atrás una etapa, donde logró consolidarse como pieza determinante en el frente ofensivo.
El nacido en Soledad tendrá su primera experiencia internacional, un desafío que asume con la madurez que le dio una temporada exigente y cargada de protagonismo. Pesé a los rumores que lo ataban a River Plate, finalmente el delantero eligió jugar en Brasil.
Tras las negociaciones se confirmó que Enamorado jugará en Gremio. Desde Porto Alegre, el mensaje fue claro: el club apuesta por su velocidad, desequilibrio y capacidad de desborde para potenciar el proyecto deportivo liderado por el técnico Luis Castro.
El vínculo contractual se extiende hasta diciembre de 2028, señal de que la institución gaúcha no ve este fichaje como una apuesta pasajera, sino como una inversión a mediano plazo. La llegada del colombiano se da, además, en un contexto donde Gremio busca recuperar protagonismo tanto a nivel local como continental.
En cuanto a números, su último curso en el balompié colombiano fue determinante para atraer miradas del exterior. Con 53 partidos disputados y 11 goles, el atacante mostró regularidad y capacidad para aparecer en momentos decisivos.
Más allá de las estadísticas, su influencia se reflejó en partidos de alta presión, donde supo asumir responsabilidades y marcar diferencias. Ese rendimiento lo llevó a ser señalado como uno de los jugadores más influyentes de la Liga BetPlay, condición que terminó por abrirle las puertas del exterior.
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La negociación se cerró por una cifra cercana a los tres millones de dólares, un acuerdo que benefició tanto a Junior como a Real Cartagena, club que conservaba un porcentaje de sus derechos deportivos. Para el equipo barranquillero, la operación significó oxígeno financiero y la posibilidad de reajustar su plantilla de cara a los retos venideros. D
Antes del anuncio oficial, el nombre del extremo había circulado en varias agendas del continente. Incluso se mencionaron intereses de clubes históricos, aunque finalmente fue el conjunto brasileño el que avanzó con decisión. En ese contexto, el jugador entendió que era el momento indicado para dar el salto.
El desafío que se avecina no es menor. El campeonato brasileño se caracteriza por su intensidad física, ritmo alto y exigencia táctica, elementos que pondrán a prueba la adaptación del colombiano. Sin embargo, su perfil encaja con la tradición de Gremio: extremos rápidos, con uno contra uno y capacidad para atacar espacios.
La oportunidad para Enamorado de jugar en el fútbol internacional será clave para su aspiración de jugar en la Selección Colombia. El extremo tiene el sueño de hacer parte de la lista para el Mundial 2026 y su salida al exterior pude catapultarlo al combinado nacional.

