Se despide un símbolo gastronómico tradicional del fútbol bogotano, el popular ‘Palacio del colesterol’ dejó de operar el estadio Nemesio Camacho El Campín, luego de 64 años de presencia ininterrumpida, como consecuencia de las obras de renovación del escenario deportivo.
Por estos días Sencia, administrador y encargado del proyecto ha quedado expuesto por el estado de la grama del escenario deportivo, el partido Millonarios vs Medellín tuvo que suspenderse porque la grama no soportó las intensas lluvias.
El ‘Palacio del colesterol’ funcionará de manera provisional en dos sectores: el ala norte y el ala sur del estadio
Adicionalmente la realización de conciertos ha dejado expuesto a la organización; sin embargo, hay que estipular que además de estas situaciones el proyecto de renovación también contempla un proceso de hibridación del césped, el cual se hace en estos momentos.
La medida hace parte del proyecto que transformará El Campín en un complejo cultural, deportivo y de entretenimiento, con una inversión superior a los 2,4 billones de pesos y un plazo de ejecución estimado entre cuatro y cinco años.
Mientras avanzan las obras, el ‘Palacio del colesterol’ funcionará de manera provisional en dos sectores: el ala norte y el ala sur del estadio. Esta solución permitirá que los comerciantes mantengan su actividad mientras se desarrolla el proyecto y se concreta una futura reubicación conjunta.
Pérdidas por traslado de Sencia del Palacio del Colesterol: los ingresos totales del conjunto de vendedores podían superar los $80 millones diarios,
El portal Valora Analitika hizo un estudio de las estimaciones económicas de los comerciantes del Palacio del Colesterol, en días de partido, cada puesto podía facturar entre $3 millones y $6 millones, dependiendo del aforo, el horario y el tipo de evento.
En fines de semana con doble jornada o conciertos, los ingresos totales del conjunto de vendedores podían superar los $80 millones diarios, una cifra relevante para una operación basada en gastronomía popular.
La apuesta económica es convertir el sector de la calle 57 en un distrito de entretenimiento activo los siete días de la semana, y no solo en jornadas de partido.

