El estadio Metropolitano Roberto Meléndez de Barranquilla comenzó su proceso de remodelación y ampliación hace dos semanas. La planificación de las obras llevó al club ‘Tiburón’ a ceder la sede de la final de la Superliga, con el objetivo de acelerar una de las transformaciones más ambiciosas del escenario.
El alcalde Alejandro Char confirmó el retiro total de la grama, un procedimiento que se adelanta bajo criterios de sostenibilidad y reutilización de recursos. La Alcaldía comenzó trabajos de excavación, demolición y adecuación. Parte de la infraestructura será trasladada a otros escenarios de la ciudad: los antiguos camerinos y marcos de portería irán al estadio Moderno Julio Torres, mientras que los camerinos nuevos y las bancas técnicas serán instalados en el Romelio Martínez.
Con la remodelación, el Metropolitano pasará de un aforo cercano a 46.000 espectadores a más de 60.000, consolidándose como un estadio de talla internacional, preparado para recibir a la Selección Colombia y grandes eventos deportivos y culturales.
Este martes en la noche el alcalde de la ciudad, Alejandro Char, entregó nuevos detalles de la construcción del complejo deportivo: “Ya se comienzan a fundir las columnas que soportarán las nuevas graderías del coloso de la Ciudadela”.
Avanzan las obras en el estadio Metropolitano: “En total, son más de 150 columnas-zapatas y 1800 vigas que se prefabricarán en concreto y luego se montarán en el sitio, lo que agilizará el proceso de construcción. Con esta obra gana el deporte, el entrenamiento y la economía de nuestra ciudad. Hoy estamos generando más de 700 empleos para nuestra gente”.
Barranquilla apunta a recibir partidos de la Selección Colombia y la final de la Copa Sudamericana 2026.
La renovación del estadio Metropolitano Roberto Meléndez de Barranquilla ya es una realidad tras la adjudicación de un ambicioso proyecto de ampliación y modernización que supera los 45 millones de dólares.
La iniciativa, financiada con recursos del Distrito, busca adecuar el principal escenario deportivo de la ciudad a los estándares exigidos por la Conmebol y la FIFA, y proyectarlo como sede habitual de eventos internacionales.
Entre los cambios más destacados está el aumento del aforo, que pasará de cerca de 46.000 a más de 60.000 espectadores para partidos de fútbol, además de la posibilidad de albergar hasta 75.000 personas en conciertos.
El plan también contempla la eliminación de la pista atlética, un gramado híbrido y una nueva fachada moderna con tecnología LED. Con esta renovación, Barranquilla apunta a recibir partidos de la Selección Colombia y eventos de alto nivel, como una eventual final de la Copa Sudamericana 2026.
