La selección femenina de Irán protagonizó un gesto que no pasó desapercibido en su debut en la Copa Asiática Femenina de la AFC 2026. Antes del encuentro frente a Corea del Sur, las jugadoras permanecieron en silencio durante la entonación del himno nacional.
Estados Unidos informó este lunes que utilizó parte de su arsenal más avanzado durante las primeras 48 horas de la ofensiva contra Irán, pero no precisó en su último boletín cuántos objetivos en tierra fueron destruidos ni ha confirmado oficialmente el número de heridos, más allá de los seis fallecidos reportados.
Estados Unidos e Israel lideran ofensiva militar contra Irán: 'Furia Épica
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) publicó en las redes sociales el balance del material militar utilizado hasta el momento en la operación 'Furia Épica', nombre con el que se identificó el operativo conjunto con Israel, iniciado el sábado y en el que murió el líder supremo iraní, el Ayatolá Alí Jameneí.
Detalló, entre otros, que desplegó bombarderos estratégicos B-2 y el uso por primera vez en combate de los drones kamikaze LUCAS.
Sin embargo, consultado por EFE, el comando no ofreció una lista oficial de militares heridos, que algunos medios cifran en 18, ni informó en el último boletín el número de objetivos alcanzados.
Irán guarda silencio en los actos de protocolo de la Copa Asiática Femenina de la AFC 2026 contra Corea del Sur
El acto, liderado por la capitana Zahra Ghanbari, se dio en un contexto especialmente tenso para el país, marcado por recientes episodios de violencia internacional y una creciente incertidumbre interna. Las futbolistas, con rostros serios, evitaron cantar en lo que muchos interpretaron como un gesto simbólico frente a la situación política.
Durante la rueda de prensa previa, la seleccionadora Marziyeh Jafari optó por no profundizar en el tema. “Nuestro enfoque está en el torneo”, afirmó, evitando referirse al complejo panorama que atraviesa la nación.
En lo deportivo, Irán cayó 3-0 ante el conjunto surcoreano en Perth, en un estreno difícil tras su regreso al certamen continental, al que no clasificaba desde 2002. Pese al resultado, la participación del equipo ha sido valorada por sectores que promueven la igualdad de género.
El episodio recordó antecedentes recientes de protestas simbólicas en el fútbol iraní, reafirmando el vínculo entre deporte y contexto social en escenarios internacionales.

