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Emiliana Arango

Emiliana Arango mira alto y apunta a un 2026 de consolidación

La tenista colombiana vive un momento especial en su carrera y espera que el 2026 sea un año inolvidable y de crecimiento, lleno de expectativas.
Emiliana Arango tenista colombiana
Emiliana Arango tenista colombiana // AFP

Emiliana Arango comienza el 2026 en un momento especial de su carrera. Luego de un año en el que su nombre empezó a sonar con más fuerza en el circuito internacional, la tenista antioqueña asume una nueva temporada cargada de desafíos, expectativas y presión, esta vez con el rótulo de ser la raqueta número uno de Colombia.

El inicio del calendario la encuentra enfocada, consciente del camino recorrido y con la mirada puesta en los grandes escenarios. Su preparación, tanto física como mental, apunta a sostener el crecimiento mostrado en 2025 y a dar un paso más en un circuito que no concede pausas ni concesiones.

La colombiana habló con EL TIEMPO y dejó claras sus aspiraciones y su nuevo método de trabajo.

El Abierto de Australia y una preparación pensada a largo plazo

Uno de los primeros grandes retos del año será el Abierto de Australia, torneo en el que Arango disputará por primera vez el cuadro principal. Hasta ahora, Melbourne había sido un obstáculo complejo, limitado a la fase de clasificación, pero este 2026 representa una nueva oportunidad para medir su evolución frente a las mejores del mundo.

Para afrontar ese desafío, la colombiana apostó por una pretemporada más extensa y exigente. El trabajo estuvo centrado en fortalecer la base física, consciente de que el calendario es largo y desgastante. La prioridad fue preparar el cuerpo para competir con regularidad, resistir el ritmo del circuito y sostener el nivel en torneos de alta exigencia.

Un objetivo ambicioso que marca el rumbo del año

Más allá de Australia, Arango no esquivó hablar de metas claras para la temporada. Tras escalar más de 100 puestos en el ranking durante 2025 y cerrar el año como la mejor del país, la tenista reconoce que el ranking es un reflejo del trabajo bien hecho y una referencia inevitable en su carrera.

Con esa premisa, puso la vara alta, su objetivo es ubicarse entre las 30 mejores del mundo. No se trata solo de una aspiración estadística, sino de la confirmación de que puede competir de tú a tú con la élite. El sueño que la acompañó desde niña sigue intacto y se alimenta de los resultados recientes y de una madurez que ha ido construyendo con paciencia.

El 2026 se presenta como un año clave para Emiliana Arango. Con la confianza que dejó un 2025 brillante, una preparación pensada a largo plazo y metas ambiciosas pero realistas, la antioqueña inicia la temporada decidida a consolidarse en la élite del tenis femenino. El camino es exigente, pero su discurso y su evolución reflejan a una jugadora lista para asumir el reto.