No es todavía un nombre fijo en las convocatorias y aun así, ya se imagina ahí. Con la camiseta amarilla, en una lista definitiva y por qué no, en un Mundial. Nelson Deossa no esconde su ambición.
El volante atraviesa uno de los momentos más estables de su carrera en Europa y siente que este puede ser el impulso definitivo. No habla de promesas, habla de trabajo. Pero el mensaje entre líneas es claro: quiere meterse en la pelea grande.
“Yo me veo en la Selección Colombia y para eso debo trabajar fuertemente”, aseguró, consciente de que su posición está llena de competencia, pero convencido de que el ritmo europeo puede marcar diferencia.
Europa como vitrina
Desde su llegada al Real Betis , Deossa ha ido ganando terreno. Tras un arranque condicionado por molestias físicas, hoy suma minutos en LaLiga, en la UEFA Europa League y en la Copa del Rey, acumulando más de mil minutos de competencia.
Nada espectacular en titulares, pero sí suficiente para consolidarse en la rotación. Y, a veces, la regularidad pesa más que los flashes.
El respaldo del técnico Manuel Pellegrini ha sido clave. “Nunca ha dejado de creer en mí”, reconoció el colombiano, que se siente cada vez más cómodo con el ritmo y la exigencia del fútbol español.
El Mundial como obsesión silenciosa
Deossa no se esconde: cree que Colombia puede competir en grande en la próxima Copa del Mundo. Confía en la generación actual y en el hambre que dejó la última Copa América.
También mira hacia adentro del vestuario tricolor. Señaló a Luis Díaz como el referente actual y a James Rodríguez como uno de los nombres que siguen marcando el camino. Sabe que para sentarse en esa mesa necesita números y continuidad.
El pasado que lo sostiene
Antes de Europa, hubo sueños cumplidos. Su paso por Atlético Nacional lo marcó emocionalmente es hincha declarado y luego el salto a CF Pachuca terminó de moldear su carácter competitivo.
Hoy mira el fútbol colombiano a la distancia, pero con atención. Sin embargo, su foco está claro: mantenerse, crecer… y aparecer en la próxima convocatoria.
Porque a veces la historia no arranca con un debut, sino con una frase que se repite como mantra. Y Deossa ya la tiene clara: se ve en la Selección. Ahora quiere demostrar por qué.


