La jornada sabatina acabó con el duelo entre el Junior de Barranquilla que enfrentó en condición de local al Boyacá Chicó en el Estadio Romelio Martínez por las remodelaciones del Metropolitano Roberto Meléndez. Los barranquilleros fueron sumamente superiores a lo largo de los 90 minutos.
Vea también: JuanFer no se escondió tras histórica derrota de River: “Pedimos disculpas”
Con la presencia de Luis Fernando Muriel desde el arranque por primera vez desde que llegó al club barranquillero, el Junior sacó adelante el resultado. Ganó, gustó y goleó gracias al penal que generó Muriel, su gol en la pena máxima, una expulsión que también logró el nacido en Santo Tomás, Atlántico y dos goles más de Cristian Barrios y Joel Canchimbo.
Boyacá Chicó nunca estuvo a la altura y Flabio Torres expuso los detalles que llevaron a la derrota holgada, entre ellos, los errores propios y la expulsión. Justamente, sobre esa tarjeta roja, el entrenador ibaguereño afirmó que, pese a llevar tanto tiempo dirigiendo, desconoce el reglamento cuando se presentan estas rojas cortando un ataque manifiesto de gol.
EL DESCONOCIMIENTO DEL REGLAMENTO DE FLABIO TORRES
Junior fue más en el campo de juego y el entrenador del Boyacá Chicó lo analizó, “es un balance negativo en cuanto al resultado, digamos que no es tanto la expulsión, había un dominio del Junior en el primer tiempo. Lo que me duele es que los tres goles partieron de errores nuestros. Si bien Emiliano (Denis) salvó acciones, fue más difícil el segundo tiempo con un hombre menos. Nos faltó más jugadas de ataque y queda seguir trabajando”.
Antes de que terminara la primera etapa, Boyacá Chicó se quedó con un hombre menos por una infracción al borde del área de Jesús Campo. El central cortó a Luis Fernando Muriel cuando el delantero se iba metiendo al área en un mano a mano manifiesto de gol.
Le puede interesar: Alfredo Arias quería más ante Boyacá Chicó: "Nos faltó para ser contundentes"
Sobre esa expulsión, Flabio se sinceró con el desconocimiento del reglamento, “fue acertada la línea de tres defensiva, pero infortunadamente la expulsión, que llevo muchos años en el fútbol y a veces no entiendo las reglas del fútbol. Es una acción en la que nuestro jugador tiene la pelota, el delantero casi que hace un movimiento de ir por el balón al final y un balón que tenemos nosotros termina arrojando un tiro libre peligroso y el castigo es la expulsión”, inició Torres.
Posteriormente, agregó que, “son cosas que no entiendo de la reglamentación. El juez me dice que el jugador tenía la pelota, pero se le fue larga. Fuimos nosotros quienes generamos esa acción. Antes expulsaban por la intención. El jugador de Junior cayó y se levantó. Siento que a veces los castigos son demasiado fuertes, más para jugadores jóvenes que quieren salir adelante”.
Dejó claro que no fue solo que le haya pasado eso a Jesús Campo, defensa de 17 años, “pudo haberle pasado a Palma, a Aedo, a cualquiera de mis defensas. Digo que no entiendo las situaciones del fútbol como tal, llevo desde los 13 años ligado al fútbol. Las reglas nuevas todavía a mí en esa situación me parece que las decisiones son muy fuertes para el Boyacá Chicó o cualquier equipo. No veo una patada o una agresión. Al defensor se le va larga y no ve al rival. Queda de espaldas a la pelota”.
Afirmó que los tiempos han cambiado, “uno decía antes, intención o pegar. Hoy en día no. Se pita como una falta y el castigo me parece muy fuerte, una roja. Puede ser para cualquier jugador, pero el castigo es muy duro. Le pudo pasar a Junior, a cualquiera, pero lo que me refiero es que esa reglamentación sigo sin poder entenderla”.
Lea también: Junior se afianza en carnavales: victoria categórica contra Boyacá Chicó
La jugada fue penalizada con tarjeta roja, dado que terminó siendo una acción manifiesta de gol. Si Luis Fernando Muriel se escapaba, seguramente iba a ser una jugada que pudo haber aumentado el marcador. Si se hubiese pitado penal, la acción no hubiese dado para expulsión, dado que no fue una entrada violenta.