La Selección de Italia atraviesa uno de los momentos más difíciles de su historia reciente y ya comienza a buscar a los responsables de liderar un nuevo proyecto deportivo. Tras quedarse por fuera de la Copa del Mundo 2026, la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) trabaja en una profunda reestructuración.
Presidentes que contempla la Federación Italiana de Fútbol
Con la llegada de Giovanni Malagò a la presidencia de la FIGC, el plan pasa por reconstruir la 'Azzurra' de la mano de figuras históricas del fútbol italiano. Según medios locales, tres nombres sobresalen para encabezar este nuevo proceso: Paolo Maldini, Gianluigi Buffon y Claudio Ranieri.
La primera opción del nuevo presidente es Paolo Maldini. El histórico ex defensa del Milán es el candidato que más convence a Malagò, aunque por ahora se muestra reticente a aceptar el ofrecimiento debido a que pretende contar con plena autonomía para tomar decisiones dentro del proyecto deportivo.
Si las conversaciones con Maldini no llegan a buen puerto, la Federación tiene listas otras alternativas. Una de ellas es Gianluigi Buffon, quien ya conoce el funcionamiento de la selección tras haberse desempeñado recientemente como jefe de delegación antes de la eliminación de Italia rumbo al Mundial.
El otro nombre que toma fuerza es el de Claudio Ranieri. Aunque el experimentado entrenador anunció hace poco su retiro de la dirección técnica, la posibilidad de ponerse al frente de la selección italiana podría llevarlo a regresar a la actividad profesional.
Casi listo el nuevo técnico de Italia
La reestructuración también contempla cambios en el banquillo. De acuerdo con la información conocida en Italia, Antonio Conte aparece como el principal candidato para convertirse en el nuevo seleccionador nacional, mientras que Roberto Mancini también figura entre las opciones gracias a su experiencia previa al frente del combinado italiano.
La intención de Giovanni Malagò es conformar una estructura sólida, integrada por referentes del fútbol italiano y con independencia para tomar decisiones tanto en la selección absoluta como en las categorías juveniles, con el objetivo de recuperar el protagonismo perdido.
Italia vive una crisis deportiva sin precedentes. La tetracampeona del mundo acumula tres ausencias consecutivas en la Copa del Mundo, luego de quedarse por fuera de Rusia 2018, Catar 2022 y la edición de Estados Unidos, Canadá y México 2026, un hecho que ha acelerado la necesidad de una transformación profunda en el fútbol del país.


