Manchester United tomó una decisión de alto impacto en plena temporada, Rúben Amorim dejó de ser el entrenador del primer equipo. La determinación llegó apenas horas después del empate 1-1 ante Leeds United, partido que profundizó el malestar interno y dejó en evidencia la tensión entre el técnico y la cúpula del club.
El portugués, que había sido crítico antes y después de ese encuentro, no ocultó su inconformidad con la gestión deportiva, situación que terminó acelerando su salida del banquillo de los Red Devils.
Los motivos detrás de la salida de Amorim
El club confirmó la noticia a través de un comunicado oficial, en el que explicó que, pese a llevar al equipo a la final de la Europa League en Bilbao, el contexto deportivo obligó a tomar una decisión drástica. Con el United ubicado en la sexta posición de la Premier League, la dirigencia consideró que era el momento adecuado para hacer un cambio y buscar un mejor cierre de temporada.
Más allá de los resultados, el quiebre definitivo se dio por la mala relación entre Amorim y la dirigencia, especialmente con el director deportivo Jason Wilcox. El técnico manifestó públicamente su frustración por la falta de refuerzos en el mercado de enero y, tras el empate ante Leeds, fue aún más contundente al afirmar que quería ser “manager y no solo entrenador”, exigiendo mayor respaldo del área deportiva y de scouting.
Un ciclo corto y turbulento en Old Trafford
Amorim asumió el cargo en noviembre de 2024, tras la salida de Erik ten Hag, y dirigió al Manchester United durante 14 meses complejos. En ese período estuvo al frente en 63 partidos, con un balance de 24 victorias, de las cuales solo 15 fueron en Premier League, cifras que nunca terminaron de convencer a la afición ni a la directiva.
En la temporada 2025/26, el equipo sumó apenas 8 triunfos en 20 encuentros de liga, quedando lejos de la pelea por el título y con un rendimiento irregular que aumentó la presión sobre el cuerpo técnico.
La salida de Rúben Amorim marca un nuevo capítulo de inestabilidad en Manchester United, un club que sigue sin encontrar el rumbo deportivo esperado. Mientras la dirigencia busca enderezar el camino en la Premier League, Darren Fletcher asumirá de manera interina el mando del primer equipo para el próximo compromiso ante Burnley, en medio de un contexto cargado de dudas y exigencias en Old Trafford.


