El fútbol femenino sigue dando pasos hacia la equidad, esta vez desde los banquillos. La FIFA aprobó una nueva normativa que obligará a selecciones y clubes a incluir mujeres en sus cuerpos técnicos, una decisión que impacta directamente a procesos como el de la Selección Colombia Femenina.
Una medida obligatoria para reducir la brecha
La nueva regla establece que en los torneos femeninos organizados por la FIFA deberá haber presencia femenina en el cuerpo técnico: ya sea como entrenadora principal o, al menos, como asistente.
El objetivo es claro: aumentar la representación de mujeres en roles estratégicos dentro del fútbol, un área donde históricamente han tenido poca participación.
La decisión surge tras el análisis del Mundial de Australia y Nueva Zelanda 2023, donde solo 12 de las 32 selecciones contaban con una mujer como directora técnica. Una cifra que no mostró avances respecto a Francia 2019 y que llevó al organismo a pasar de la recomendación a la obligación.
Colombia, obligada a hacer cambios
El impacto de la norma será inmediato para Colombia. Actualmente, ninguna de sus selecciones femeninas cuenta con mujeres en roles técnicos principales o como asistentes.
El equipo de mayores, dirigido por Ángelo Marsiglia, solo tiene presencia femenina en el área médica y de fisioterapia. En las categorías juveniles, lideradas por Carlos Paniagua, hay participación en la preparación física, pero no en la dirección técnica.
Esto significa que, en caso de clasificar al próximo Mundial, Colombia estará obligada a incorporar al menos una mujer en su cuerpo técnico para cumplir con la normativa.
Desde 2027 será obligatorio en los grandes torneos
La FIFA ya definió el calendario de aplicación de esta medida. El primer torneo que exigirá el cumplimiento será el Copa Mundial Femenina de la FIFA Brasil 2027.
Posteriormente, también aplicará en el Mundial de Clubes Femenino 2028, cuya primera edición está proyectada para enero de ese año.
Con esta decisión, la FIFA busca que el crecimiento del fútbol femenino no solo se refleje dentro del campo, sino también en los espacios de liderazgo, promoviendo una transformación estructural en el deporte a nivel global.


