Vozinha dejó claro que no piensa aceptar cualquier oferta que llegue tras su buena actuación en la Copa del Mundo. El arquero caboverdiano, de 40 años, aseguró que quiere seguir jugando uno o dos años más, pero solo si el club que lo busca lo hace por su aporte deportivo y no como una figura de marketing.
Vozinha se refirió a un posible fichaje
El guardameta, cuyo nombre completo es Josimar José Évora Dias, habló sobre su presente en una entrevista con CBS y fue enfático en su intención de mantenerse activo. “Espero encontrar un equipo que realmente me quiera por lo que puedo aportar como futbolista, no como una figura de marketing”, señaló al referirse incluso a los rumores que lo han vinculado con Inter Miami.
Vozinha también dejó ver que su relación con el fútbol sigue intacta pese a la edad. “Es lo primero que quiero resolver porque amo el fútbol”, afirmó, dejando claro que su prioridad pasa por competir y no por explotar su imagen después de haber hecho visible a nivel internacional.
El arquero explicó que todavía siente fuerzas para prolongar su carrera, aunque puso una condición ligada a su estado físico. “Estar aquí a los 40 años... y como realmente siento esa pasión, quiero jugar al menos uno o dos años más; dependerá de cómo responda mi cuerpo”, expresó.
El caboverdiano reconoció que su historia profesional ha estado marcada por muchas dificultades. Recordó que desde niño soñó con ser futbolista, aunque en su país las oportunidades son limitadas y el camino hacia el profesionalismo resulta mucho más complejo que en otros lugares.
“En nuestro país las posibilidades de llegar a ser profesional en el deporte son mínimas”, afirmó el portero, quien alcanzó visibilidad global gracias a sus actuaciones con Cabo Verde en el Mundial de 2026. Su caso volvió a poner sobre la mesa las barreras que enfrentan muchos jugadores para abrirse paso en el alto nivel.
Entre esas tareas, Vozinha destacó los problemas burocráticos que retrasaron el inicio real de su carrera. Según contó, tuvo que pelear primero por una visa, lo que postergó su despegue como profesional hasta los 25 años, una situación que él mismo considera parte de una trayectoria muy cuesta arriba.
Con ese antecedente, el arquero espera que su próximo destino valore su rendimiento y no solo el impacto mediático que puede generar. A sus 40 años, Vozinha quiere seguir bajo los tres palos y extender una carrera que llegó tarde al primer plano, pero que hoy lo mantiene como un nombre atractivo en el mercado.


