El Comité Olímpico Internacional (COI) anunció una de las decisiones más polémicas de los últimos años, la participación en las pruebas femeninas de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 estará condicionada a pruebas biológicas.
La medida establece que solo podrán competir en la categoría femenina personas consideradas de “sexo biológico femenino” y que no sean portadoras del gen SRY, lo que deja por fuera a atletas transgénero y a parte de las deportistas intersexuales.
Un giro frente a las normas anteriores
Con esta decisión, el COI da marcha atrás a las reglas de 2021, que permitían a cada federación deportiva definir sus propios criterios de elegibilidad.
Ahora, el organismo centraliza la política y retoma un modelo similar al que ya se utilizó entre 1968 y 1996, cuando se aplicaban pruebas cromosómicas en el ámbito olímpico.
La primera gran medida de Kirsty Coventry
Esta nueva normativa se convierte en la primera gran decisión de Kirsty Coventry como presidenta del COI. La exnadadora zimbabuense lidera así un cambio que ya genera debate a nivel global.
El organismo aclaró que la medida no será retroactiva, por lo que no afectará resultados anteriores, como el oro conseguido en París 2024 por la boxeadora Imane Khelif, quien ha estado en el centro de la discusión por su condición genética.
Cómo serán las pruebas
Los controles estarán a cargo de las federaciones internacionales y entidades deportivas nacionales. Se realizarán mediante:
•Test de saliva
•Raspado bucal
•Muestra de sangre
Según el COI, estas pruebas deberán hacerse una sola vez en la vida del deportista.
Una decisión que abre debate
La implementación de estos criterios ya enfrenta cuestionamientos científicos, legales y éticos, tal como ocurrió en el pasado cuando este tipo de pruebas fueron eliminadas en 1999 tras fuertes críticas.
Además, algunas disciplinas como atletismo, boxeo y esquí ya habían comenzado a aplicar medidas similares, aunque no sin dificultades.
Con los Juegos de Los Ángeles 2028 en el horizonte, el debate sobre inclusión, equidad y ciencia en el deporte vuelve a encenderse… y promete ser uno de los temas más sensibles del ciclo olímpico.



